
El Ballet, más que una técnica meramente estética y sin profundidad, es un escape del mundo real, de este mundo que nos cobra y nos dificulta cada bocanada de aire, cada paso, cada logro o derrota.
Su técnica es una metáfora, cuyo lenguaje es el movimiento. Recordarás cuando quisiste hacer un grand jeté y tu maestra (o) te decía ¡Elévate, vuela, desplázate!, lo que en verdad te decía era meramente literal. Elevarse es perder tiempo, no solamente corporal, sino espiritual; volar, hacian un mundo donde los cisnes sean princesas, las muñecas caminen, la joven campesina encuentre a su principe azul, donde tu seas la muñeca, el cisne o la joven campesina.
Ser bailarina o bailarín de ballet es decir que eres ese ser que desde niño soñaste y que cuando despertaste de la infacia se desvaneció en el tóxico aire de las deudas, envidias, y guerras entre hermanos. Es por eso que creo que el bailarín o bailarina e ballet es un refugiado en el albergue de los cuentos de hadas , cuyo límite es inexistente, aun entre cuatro paredes, aun entre el techo y la duela.
Esto es el Ballet para mi
1 comentario:
El arte es para el artista, lo que el ballet para tí.
Un mundo en donde puedes soñar sin tener que despertar para hacer realidad tus sueños.
Saludos.
Publicar un comentario