domingo, 23 de noviembre de 2008

Una caminata en la oscuridad




La noche se cernía sobre nosotras cuando las luces del alumbrado público no alcanzaban a tocarnos. Las casas viejas de ventanas rotas y puertas violadas me devolvían un miedo del que hasta ahora solo en películas había experimentado. Los indigentes tirados en sus periódicos a lo largo de las banquetas, mi miedo y mi compañera eran los únicos signos de vida que esa noche dejaba mostrar. Dimos vuelta a la derecha por un boulevard y caminamos otras 2 cuadras más antes de llegar al bar de mala muerte, el cual ella le encontraba un aire un tanto familiar y acogedor, mientras yo evitaba parecer una princesa perdida en la guarida del dragón. Afortunadamente, no había lugar donde sentarnos y decidimos salir de ahí, entregándonos de nuevo al antro más grande del mundo: el centro de la ciudad en la oscuridad de la noche.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Desempolvando palabras




Navegando sin rumbo por la red, me he encontrado con uno de los recuerdos que se van arrinconando dentro de uno, y que el tiempo va tapando con el polvo mágico con el que hace desaparecer todo.


Encontré palabras, salidas de los dedos de una vieja amiga, palabras como si yo las hubiera pensado y hubieran parado en los dedos de Fe, para terminar en su espacio de msn.


Recorriendo con la mirada sus palabras, que también eran mías, la recordé tomando café y escribiendo mas palabras en una libreta, eso tambien me recordó a mi.


¿Con las ganas apretadas Fe? yo también tenía las ganas apretadas de que me vieran ir, pero ahora tengo las ganas apretadas de que me vean venir.


¿Tendré que verte ir yo ahora?