viernes, 27 de junio de 2008

Llúvia



Es la lluvia, la lluvia siempre trae recuerdos, caen y tocan fríos la piel, y se escurren por la mente y tocan el corazón arrancándole un gélido escalofrío.

domingo, 22 de junio de 2008

Oda a Ésther


Recuerdos de una tarde anaranjada, con los rayos del sol cómo largos brazos aferrandose a la tierra....


Una de las cosas que jamás olvidaré, fueron las tardes que pasaba con Estercita, una señora que vivía al lado de mi casa, de la edad de mi abuela y tan parecida a ella que no tuve problemas para familiarizarme con ella. Su casa, aun que pequeña, era como un cajón de secretos, de cosas viejas y curiosas que solo el tiempo va dejando. Mis papás aun trabajaban y mi mamá no tenía mejor lugar donde dejarnos a mi hermana y a mí que con esta señora, creo que fue una decisión muy acertada. A pesar de su edad, su mente era muy abierta, no liberal, siempre buscando nuevas formas de pensar y cuestionándolas como lo hacen las personas que saben respetar y tienen la conciencia de saberse en un mundo variado y diferente en cada cabeza. Sus pláticas eran amenas, y las tardes pasaban rápidas en compañía del café y las galletas. Cómo cambia las cosas el tiempo, pues cuando crecí me fui distanciando de ella, limitándome a pláticas frugales de tal vez una vez al mes, pero sé que nuestro aprecio no disminuyó. Apenas ayer, vino de visita por una ocasión especial que se celebraba en mi casa, yo estaba preparando un bocadillo y ella se acercó a mi y comenzó a platicar, fue como tener un deja boo, me transporté diez años a tras y me vi sentada en su mesa redonda de madera oscura, mirando pasar la tarde por su ventana.